Comenzando con algo personal, diré que hace medio año que tengo la bicicleta secuestrada por parte de un familiar y, aunque quisiera liberarla, resultaría muy aparatoso entrar y salir de la vivienda con ella cada día, por lo que opto a esperar a mejores tiempos (a encontrar mi vivienda).
Para los que somos buenos bici-conductores, no está de menos tener cuatro ojos, despiertos a toda hora, pues, más de una vez me he llevado un susto por causa de conductores de automóviles, saltándose todo tipo de reglas de circulación y de civismo, unos por despiste, otros por tomar un atajo, otros por la imprudencia de la velocidad,... pero, lo que más me preocupa a mí y a más biciclantes y ciclistas, es que hay gente que ataca directamente a los que nos trasladamos en bicicleta, porque alguien le ha lavado el cerebro diciéndoles que somos "atrasados", "débiles", ó "anti-progreso", etc., y por esto se crean una especie de fascismo tecnologista ó tecno-supremacista que les impulsa a cometer todo tipo de delitos a sus "enemigos" (supuestos enemigos), en la sombra, tratando se excusarse ó justificarse con mentiras, para encubrir su verdadero cometido. Pero, como la historia lo demuestra, por desgracia, terminarán por exponer, explícitamente, que les importa tres pimientos la vida de sus víctimas, porque lo que hacen es "limpiar" de "escoria" las carreteras para que la tecnología y el "progreso" no encuentre "detractores" u "obstáculos" a su expansión ó crecimiento.
Por supuesto, esto lo escribo acordándome de ese ser que valora más su coche que la vida de una persona a la que atropelló, con afán velocista y tecno-fascista.
Juancarlos G. E.

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