En la sociedad española hay dos...
Caras; la cara de la amabilidad y la cara de la traicionería ó la malevolencia.
Hay dos manos; las manos que estrechan otras manos, la que deposita su voto en las urnas y las manos de las armas, del puño dispuesto siempre a agredir y las patas largas de la patada fácil.
La cordialidad, disponibilidad de diálogo y la tolerancia en público y el elitismo opresor y represor en la vida privada ó en la cotidiana.
Hay dos justicias, la interesada por no se sabe qué motivos y la justa, la que media, la que escucha a ambas partes, la neutral.
Dos vigilancias; la que vela por la convivencia y la que te acosa constantemente hasta el fin del mundo, obsesionada en probar quien sabe qué a partir de cualquier de no se sabe qué estupidez mental de alguien.
La que cree en el progreso a cualquier coste (salud, medio ambiente,...) y la que tiene la sinceridad de cuestionarse el progreso y su utilización
La cara (dura) de imponer las tradiciones ciegamente, afecte a quien afecte y como los afecte y los que abren los ojos (del alma, de la conciencia,...) y se escandalizan de las dementes barbaridades de muchas tradiciones y negocios.
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Juancarlos G. E.
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