Referente al agresor del Metro del que casi todo el mundo habla, gracias a que fue grabado por las cámaras de vigilancia, he de decir que eso ocurre todos los días, sin ser grabados y sin ser denunciados. En mi caso, que fue en octubre, ni fue grabado ni “nadie” lo vio, pero lo denuncié y se archivó por que, según la justicia valenciana, la policía no encontró al agresor, a pesar de estar vinculado con el que en el mismo momento me amenazó en su lugar de su trabajo, junto a él. Tuve que buscar un abogado de oficio, recurrimos y de nuevo la misma negativa y absurda respuesta, el abogado se limitó a notificarme el resultado negativo, no se preocupó de nada más. Por esto, estoy pensando cómo hacer justicia por mi cuenta, ya que he visto que no se puede confiar en la justicia, ni en nadie, ni ahora ni entonces por otra causa que me produjo una muy grande y muy injusta humillación y depresión.
Como consecuencia de lo “normal” que es el imponer su ley por la fuerza ó la destreza, han de tomarse medidas radicales contra ese tipo de personas que está más al día de lo que pensamos (el prepontente puede ser el “amigo”, el vecino, el compañero de vivienda, trabajo ó estudio, la pareja, el hijo ó el padre, etc.). Yo me callo las mediadas de castigo que pondría en práctica...sencillamente porque hay cosas que no se perdonan.
Juan G.E.
Recompensa mi creatividad y aportación social: ccc: 14910001/29/0010001564 (Triodos B.) Juan G.E.
23 octubre, 2007
¡peligro!; agresores sueltos
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