Estamos ya en épocas de lluvias, ya ha habido las primeras inundaciones, siempre imprevistas, mientras, otros vecinos de otros lugares del país, comienzan a comentarse unos a otros sus preocupaciones por las venideras lluvias; unos porque temen desprendimientos de tierra ó de arena naturales ó de obras comenzadas, otros porque residen ó tienen sus lugares de trabajo en un lugar donde corría un río. Otras condiciones.
Para esto deberían ponerse las pilas los alcaldes y comenzar por realizar obras de desagüe de las lluvias, como realizar canales a lo largo y ancho de los cerros y las montañas, agujeros en las construcciones que pudiesen hacer de barreras al curso de las aguas y su consecuente embalsamiento. Obras de encauzamiento y desagüe en los demás lugares propensos a inundaciones.
Pero, la política de prevención de desastres, debiera ser una prioridad de los gobernantes, en la inmediatez de su toma de posesión de cargo, no después, cuando ya han ocurrido u ocurren los acontecimientos.
--Caminante preventivo--
26 septiembre, 2008
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