Cuando dos niños discuten por un cromo, reclamado por ambos como "suyo" (aunque uno de los dos lo encontró en el suelo...), no va más allá de un enfado ó una anécdota infantil... Pero, cuando esa discusión, no ya por un cromo, sino, por un territorio, una identidad, una religión, unos intereses económicos, ó por motivación histórico-geográficos... y, quienes conforman esa discusión son adultos que influyen en cientos de miles ó millones de personas, entonces, sí que es motivo de preocupación para todo el planeta.
Habrá, entonces, que movilizarse y usar al cien por cien, toda la inteligencia, diplomacia y profesionalidad, pero también la paz interior, la calma, la paciencia y el optimismo, para tratar de solucionar el ó los conflictos que puedan afectar a mucha gente en un momento ó en mucho tiempo, ó de forma perpetua. Y, si es necesario, también el intercambio comercial, que no afecte al medio ambiente, la salud, la convivencia pacífica ni a las demás especies animales. Sin olvidar que alguien tiene que ceder en algo, sacrificar un poco el ego y el reconocimiento de los suyos, si eso lleva a una solución definitiva y satisfactoria. Como sugerencia, quizá haya que crear doble identidad, aunque compartan un mismo territorio físico y la misma gente. Para ello habría que crearse una comisión de expertos para desarrollar esa doble identidad y crear un arbitraje (con gente neutral) que medie en los conflictos entre ambas identidades.
Si, por la paz y la convivencia y el poner fin a conflictos permanentes, hay que crear estas dobles identidades, pues, bien venido sea.
En el caso de la obsesión con la energía nuclear del presidente Ahmadinejad, una de dos; ó Europa se confunde en algo, ó el presidente de Irán necesita un tratamiento especial, tal vez sea las empresas de energías alternativas limpias (solar, eólica, bio-combustibles a partir de residuos urbanos, rurales e industriales,..) las que debieran negociar con el presidente, con lo cual, los "negociadores" institucionales europeos ó internacionales, quedarían en ridículo y tendrían que replantearse su función.
Caminante por la Paz
Habrá, entonces, que movilizarse y usar al cien por cien, toda la inteligencia, diplomacia y profesionalidad, pero también la paz interior, la calma, la paciencia y el optimismo, para tratar de solucionar el ó los conflictos que puedan afectar a mucha gente en un momento ó en mucho tiempo, ó de forma perpetua. Y, si es necesario, también el intercambio comercial, que no afecte al medio ambiente, la salud, la convivencia pacífica ni a las demás especies animales. Sin olvidar que alguien tiene que ceder en algo, sacrificar un poco el ego y el reconocimiento de los suyos, si eso lleva a una solución definitiva y satisfactoria. Como sugerencia, quizá haya que crear doble identidad, aunque compartan un mismo territorio físico y la misma gente. Para ello habría que crearse una comisión de expertos para desarrollar esa doble identidad y crear un arbitraje (con gente neutral) que medie en los conflictos entre ambas identidades.
Si, por la paz y la convivencia y el poner fin a conflictos permanentes, hay que crear estas dobles identidades, pues, bien venido sea.
En el caso de la obsesión con la energía nuclear del presidente Ahmadinejad, una de dos; ó Europa se confunde en algo, ó el presidente de Irán necesita un tratamiento especial, tal vez sea las empresas de energías alternativas limpias (solar, eólica, bio-combustibles a partir de residuos urbanos, rurales e industriales,..) las que debieran negociar con el presidente, con lo cual, los "negociadores" institucionales europeos ó internacionales, quedarían en ridículo y tendrían que replantearse su función.
Caminante por la Paz

No hay comentarios.:
Publicar un comentario