¿Por que las voces de niños no molestan y la de los adultos sí lo hacen?, porque los niños tienen alegría, bondad y sencillez, mientras que los adultos (muchos, demasiados) juegan a ser adulto, estando de forma permanente, en la predisposición de agredir a alguien ó mofarse de alguien, en especial, cuando alguien les dice que están molestando, entonces “doble ración de molestia”. Están en un estado permanente de cabreados, sin saber ellos mismos por qué ó sin ser consciente de ello, porque no conocen ni han conocido otro mundo que ese.
Hay que callarse, si uno no tiene amigos que se enfrente a ellos ó a él, como si estuviésemos en un permanente estado de sitio, donde mandan los farrucos e influyentes. Desquiciante.
Por esto y por muchas más cosas más, está surgiendo una nueva emigración; la de gente que está harta de sus propios conciudadanos.
Caminante vecinal

No hay comentarios.:
Publicar un comentario