Cada vez que alguien dice que le gustaría estar con sus padres cuando fallezca, me pregunto si sus padres quisieron estar con los suyos y estos con los suyos,... Me imagino una interminable cola de gente mirándose atrás y adelante, atrás para estar ó ver a sus padres y, delante, para ver ó estar con sus hijos, resulta una imagen absurda ó cómica. Pues, es que la gente no pensamos bien lo que decimos y por eso ignoramos esa posibilidad, a no ser, que adquiriésemos un super poder de estar simultáneamente con nuestros hijos (quien los tuviese ó los hubiese tenido) y nuestros padres.
Y es que, a demás del despiste mencionado, está ese deseo de estar siempre con alguien, quizá porque nunca sabemos ó no nos atrevemos a estar ó andar sólos y es por esto que cuando la gente ve a alguien sólo en un día de fiesta, creen que está loco ó es peligroso, insociable ó sirve para reírnos de él. Por otra parte, no pensamos que cuando fallecemos, simplemente es que dejamos de existir. Esto tampoco lo aceptamos, porque no sabemos ó no nos atrevemos a ver que la vida es otra cosa que ignoramos ó nos hacen ignorar las ideologías y credos que nos inculcan directa ó indirectamente desde que nacemos. Nos hacen creen que es "progresar", ir "hacia adelante", "crecer" y todas esa cosas, por esto, nunca tenemos tiempo para el verdadero NOSOTROS, el que quiere sentir la vida a cada instante (sin hacer ninguna de tantas monerías que nos venden a través de los medios de comunicación, para transmitirnos "optimismo" y, de paso, vendernos cualquier producto ó servicio que no necesitamos), por cada aliento, en cada momento, lugar y circunstancias,... Pero todo esto que digo, no se quiere comprender por miedo a lo "desconocido" ó a "contradecirnos" en nuestros conceptos, que no son nuestros, sino, que nos lo inculcaron desde pequeños sin darnos opción a que comprendiésemos la vida desde nosotros mismos y no desde la idea que tengan otros sobre la vida.
Pues bien, yo veré a nadie (porque no es posible por ciencia ó sin ciencia), pero me gustaría dos cosas; poder disfrutar de la vida (lo que me deje la gente opresora y envidiosa), ésta en la que estoy ahora y aquí, y que en la próxima vida (si es que la hay) tenga mucha mejor suerte que en la presente. Sobre todo cuando somos bebés, es cuando más seguridad, cuidados y protección necesitamos, que no ideas ni conceptos y sí vivir la vida como seres de vida y naturaleza que somos.
El biciclante de los cielos
09 mayo, 2008
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