Cuando alguien desaparece ó es secuestrado y no aparecen más ó aparecen sin vida ó torturados, esto, a todo el mundo le afecta, pero no sólo por motivo emocional ó moral, también porque ese tipo de delincuencia ó de actos contra la moral y la libertad de las personas explícita y expresa, conlleva una cadena de efectos consecuentes, secundarios ó paralelos, como es el aumento de la desconfianza de la gente hacia la gente, máxime cuando se hacen valoraciones de la gente por su aspecto u otras condiciones visibles ó supuestamente visibles, diferentes a otras personas, pues, una y otra vez, unos pagan el odio y la irracional desconfianza, como "cabezas de turco" y a su vez, estas actitudes realizadas contra unos u otros "desconocidos" ó "raros", contra la gente "diferente", por tradición, olvidando que la mitad de las veces, los delincuentes eran del mismo grupo de confianza que la victima, conlleva muchas veces a la revancha ó a la justicia particular, cuando la justicia se hace de rogar con la víctima y así lo que hacemos es llevar poco a poco la sociedad a un estado anárquico total, ley de la selva ó del más fuerte físicamente, en vez de razonar y poner inteligencia, cordialidad, paciencia, tolerancia,…para resolver cualquier cosa tanto en lo particular ó privado, como en la vida pública (instituciones, partidos políticos, asociaciones, etc.) y usar la Justicia (aunque no sea del todo imparcial, a veces), cuando haya que usarlo, en vez de usar la violencia fácil, ignorando totalmente y ciegamente, que estamos en un estado democrático y de derecho constitucional. Pues, para evitar este comportamiento, debería de haber un plan de concienciación e información de cómo actuar ó cómo reaccionar a partir del momento de la mala experiencia y no dejarse llevar por al ira, pues, puede terminar en un cambio de roles permanente, que nadie desea y que es perjudicial para todo el mundo.

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