Te despiertas y te encuentras en un mundo desconocido, no entiendes nada, no recuerdas nada, no sabes hablar, no piensas en palabra alguna, sólo existes, ves, experimentas. Estás en un lugar cúbico, abierto por un lado a un vacío claro. Intentas moverte, pero estás pegado al suelo, no tienes piernas, no tienes brazos, quizá tampoco tienes cabeza, sólo tienes conciencia, sólo experimentas... Después de un indeterminado período de incertidumbre, un ser gigante se asoma al cubículo, te observa, algo te agarra, te desprende del suelo del cubículo y te lleva hacia su grande y oscura boca,... Fin.
Juancarlos G. E.
12 diciembre, 2007
VIDA Y CIENCIA
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario