En algún momento aprendí que todas las matemáticas se reducen a tres cosas: sustracción (-), adición (+) y comparación (< >), esto, junto al descubrimiento de métodos de aprendizaje, los cuales, previamente ya intuía que había otras formas de enseñar y aprender, en un tiempo en el que se despertaba en mí el interés por las matemáticas, pero, como con tantas otras cosas que me han interesado, tuve que abandonar la idea, por circunstancias de la vida, que ha sido lo de casi siempre; buscarme el dinero, honradamente, y buscarme una vivienda, asequible y que fuese un mínimo digna. Con este relato, sugiero que, al igual que los alimentos gustan ó no en función de cómo se combine y se cocine, las matemáticas se aprenden mejor ó peor, según quien nos las enseñe y según el interés que tengamos en aprenderlo, pero también influye el entorno ambiental, material y social en el que nos encontremos ó en el que residamos.
Juancarlos G. E.
04 diciembre, 2007
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