La primera fue el viernes 13 de julio, en una estación de tren, ayudé a una chica a conectarse a Internet, ya que su jefe, con el que comparte el ordenador y el Internet USB recién instalado, no le había explicado bien como hacerlo. Casualmente yo lo utilizo y la observé con el ordenador y entablé una conversación con ella, del cual me dijo de inmediato que no conseguía acceder a internet y yo se lo expliqué muy brevemente; depués de introducir la clave ó contraseña, el icono está en la parte inferior derecha y hay que abrirlo.
La segunda vez fué el lunes 16 del mismo mes, me iba yo con la bicicleta a la ciudad, pero regresé y me fui al pueblo para preguntar por el horario de autobús, una chica me detuvo para solicitarme ayuda para quitar los tornillos de una rueda pinchada, ya que los “machos de España” de un taller no la habían hecho caso. La ayudé a desenroscar los tornillos a base de dar patadas marciales a la llave destornillador, el resto lo hizo ella. Con respuesta a mi amabilidad ella me fue amable llevándome a mí y a la bicicleta a la ciudad. Allí me insistió en que la visitase a su tienda cuando terminase sus vacaciones.
17 julio, 2007
dos veces ángel venido del cielo
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