15 marzo, 2007
terremotos (2)
Por otra parte, quienes tienen escasos ó nulos recursos económicos, no pueden elegir donde vivir y si tienen la consciencia de que en cualquier momento puede haber un movimiento sísmico, no pueden hacer otra cosa que confiar de que no les caiga la casa encima. Paradójicamente, los habitantes de la tan temida falla de San Andrés -si no me equivoco de nombre ó de falla-, vivendo en un lugar donde se presupone que tiene todos los medios para evitar ser víctimas de un hipotético gran terremoto, incluyendo la posibilidad de trasladar su residencia y / ó actividad económica a otro lugar más seguro, prefieren encomendarse a Dios, la patria y al señor presidente de su nación.
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