Mientras unos se alegran por el crecimiento de la venta de automóviles, otros nos entristecemos por las consecuencias que los gases que desprenden los mismos por la combustión causan en todo el planeta, igualmente por causa de todas las demás combustiones derivadas del petróleo. Tanto más absurdo resulta esta realidad sabiendo que hay alternativas ecológicas para la propulsión y el funcionamiento de las máquinas.
Juancarlos G.E.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario