ODIO Y LIBERTAD DE EXPRESIÓN
La libertad de expresión no es tan libre y segura como dicen, pues, cuando alguien se excede en su odio y decepción -que no en su verdadero y humilde pensamiento-, aunque no publique todo lo que quisiera decir al mundo, puede haber alguien, motivado por quien sabe qué, que recogerá eso que has escrito y que no querías publicar por el momento y lo divulgará por ahí, hasta que alguien te da un toque de atención discreto que te hace preguntarte “por qué a mi”, “quien y por qué le ha dicho mi número de teléfono”, sin respuesta queda y advertido queda la limitación, manipulación y la monopolización de la libertad de expresión. Aunque siempre queda la belleza literaria y la prudencia, pues, nunca se sabe hasta que mente llega lo que se escribe.
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